Te escriben a las 23 hs y contestas al otro día.
Para entonces ya le preguntó a otros tres. El que contesta primero suele ser el que se queda con el cliente.
Un asistente que contesta por ti a cualquier hora, un panel donde ves a cada cliente y campañas que traen consultas nuevas. Lo armamos y lo manejamos nosotros, mes a mes, para que tú sigas atendiendo tu negocio.
Casi siempre en uno de estos tres lugares. Y casi nunca te enteras, porque el que no compró no avisa.
Para entonces ya le preguntó a otros tres. El que contesta primero suele ser el que se queda con el cliente.
Ese cliente tenía interés. Faltó un mensaje a los dos días. Con el día a día encima, nadie se acuerda de mandarlo.
Cuando las recomendaciones bajan, bajan las ventas, y no tienes una forma de traer gente nueva cuando la necesitas.
Tu web en el centro. Alrededor, lo que trae gente, lo que la atiende, lo que no la deja ir y lo que te muestra cómo te fue. Toca cada parte para ver qué incluye.
Así se ve en un consultorio cualquiera. Tú solo apareces al final, para atender.
Un aviso con un texto pensado para gente de tu zona que busca lo que haces. Entra a tu web y mira los precios.
El asistente le contesta en segundos: le explica el tratamiento, le pasa el precio y le ofrece dos horarios.
El turno queda en tu agenda y su ficha queda creada en el panel, con toda la conversación.
Con la dirección y la opción de confirmar o cambiar el horario. Menos ausencias.
Ya sabes qué quiere, porque lo leíste en su ficha. No hubo ni un mensaje tuyo antes de esto.
Un mensaje corto con el link directo a Google. Más reseñas, más confianza para el próximo.
Cuántos escribieron, cuántos reservaron, de dónde vinieron y cuánto te costó cada cliente nuevo.
No hace falta todo de entrada. Marca lo que te interesa y te mandamos una propuesta mensual con el orden que más te conviene.
Si hoy las consultas te llegan por cinco lados y nadie anota quién escribió, un asistente solo hace que pierdas clientes más rápido. Por eso empezamos con una charla sin costo: cómo te llegan, quién responde y qué pasa después. Solo te proponemos algo si vemos qué número va a mover: consultas respondidas, turnos o ventas. Si no lo vemos, no te lo vendemos.
Cargamos tus precios, horarios y preguntas frecuentes, conectamos tus canales y lo probamos contigo antes de que hable con un cliente real.
Ajustamos lo que haga falta, cambiamos campañas y textos, y te mandamos un reporte en palabras simples. Tú solo atiendes a los que llegan.
Contesta solo con la información que le cargamos: tus servicios, precios, horarios y preguntas frecuentes. Cuando no sabe algo, no inventa: te pasa la conversación a ti y te avisa en el celular. Si prefieres, al principio puede dejar las respuestas escritas para que tú las revises antes de enviarlas.
No. Lo armamos, lo conectamos y lo mantenemos nosotros. Tú ves las conversaciones y los turnos en un panel que se abre desde el celular, como una app más.
No depende de que tú o tu equipo carguen datos. El asistente contesta, anota a cada cliente y hace el seguimiento solo, y nosotros lo revisamos todos los meses. Tú solo atiendes a los que llegan.
Le damos el tono de tu negocio: cómo saludas, cómo hablas, qué cosas no dices nunca. Y en cualquier momento puedes entrar a la conversación y seguirla tú.
No es obligatorio: el asistente y las campañas funcionan igual con tu WhatsApp e Instagram. Pero con una web todo rinde más, porque el que llega ya leyó qué haces y cuánto cuesta. Si no tienes, mira nuestras páginas web.
Depende de qué partes sumes y de cuántas consultas recibes por mes. Hay un costo único para armarlo y después un plan mensual. Te lo pasamos por escrito en la propuesta, antes de empezar, sin letra chica.
Sirve para cualquier negocio que recibe muchas consultas parecidas: consultorios, clínicas, inmobiliarias, estudios, alquileres de temporada, gimnasios, comercios. Si no estás seguro, cuéntanos tu caso y te decimos con honestidad si vale la pena.
Una charla corta, sin costo. Si todavía no te conviene sumar nada, también te lo decimos.